side-area-logo
8 DE MARZO, ELEVA TU VOZ

Ella quiso ser cantante. Cuando cantaba el Ave María, en la iglesia o en la cocina de su casa, quienes estaban cerca lloraban. Era muy hermosa, pero acomplejada por la polio que sufrió de niña y la dejó con una pierna desfigurada. Ya cuando yo la conocí usaba bastón, ese que escondía cada vez que le iban a sacar una foto. Mi abuela quiso ser cantante.

Un día, una vecina le dijo que en Mañanitas del Campo, un programa de radio muy famoso en Uruguay en aquella época, la época en la que la vida giraba alrededor de la radio, haría un concurso buscando nuevas voces. A aquella hija de inmigrantes españoles, cuya madre limpiaba casas ajenas y el padre era relojero, le brillaron los grandes ojos negros. Ir hasta la radio, fuera del barrio, ya era una aventura. Cantar en la radio, un sueño. Ganar, un imposible. Ella misma cosió su vestido de flores. Ese día que tomó dos ómnibus para llegar a la radio, fue una aventura, se le cumplió un sueño e hizo lo imposible: quedar primera en el concurso. Aquella chica de barrio obrero, coja y que solo hizo 5to de primaria, con una voz que hacia temblar los corazones, iba a ser famosa haciendo lo que amaba.

Era jueves, y como todos los jueves, su novio, Antonio, venía a visitarla. Con la cara iluminada, y más expandida que nunca, la abuela Lola -antes de ser abuela- le contó toda su aventura, y su victoria.

“Entonces tu abuelo me dijo: “o la radio, o yo”. Y bueno, me casé.” Bajó la cabeza, se dio media vuelta para ir a la cocina por el mate, volviendo a cantar alguna canción española de esas que la acunaron de niña. “Tu no vas a ser así Leita”. “Mostrame otra vez ese paso de ballet que aprendiste”, me decía mientras me cantaba.

No vivió su victoria pública, pero su voz no se acalló. Siguió cantando, a sus hijas, a sus nietas, a quien tuviera cerca.

Mi abuela tuvo un sueño, pero no lo pudo vivir. Su destino fue ser esposa y madre, no brillar en la vida pública. Su sueño se pasó a sus hijas, y a sus nietas. Pero eso sí: nunca silenció su voz.

Nosotras, somos el sueño de nuestras madres y nuestras abuelas hecho realidad.

Vivimos los privilegios que ellas no tuvieron. Para seguir avanzando y conquistando espacios públicos y privados, para seguir destapando nuestro poder femenino, tenemos que pararnos, reconocer y honrar los privilegios que ellas nos legaron, por los que lucharon, los sacrificios que hicieron, su amor y su pasión.

Pero no solo de ellas, sino de miles de mujeres que vivieron antes.

Quiero que te imagines que tu madre está parada detrás de ti. Y tus abuelas. Y bisabuelas. Imagínate 500 mujeres paradas detrás de ti, impulsándote. Impulsándote a nuevos retos, a derribar limites, a romper el cielo de cristal. A conquistar espacios públicos desde lo femenino, afianzadas en lo privado.

Hoy, en el día de la mujer, siente esa fuerza, ese poderío femenino que te sostiene desde su amor, pasión, desde los hijos que tuvieron y querían, desde los que no tuvieron, desde los que tuvieron y no querían. Desde ese poder de mujeres sosteniéndose es que hay que seguir avanzando, reconociendo, amando, floreciendo y ayudándonos las unas a las otras a que nuestras voces se eleven y las oigan cada vez más personas.

Falta mucho, tanto por hacer. Estamos creando un nuevo mundo donde el poder femenino auténtico emerge como la única salida a la depravación histórica del patriarcado. Donde nuestras voces importan, y son más fuertes cuando estamos juntas. Asumamos el lugar de privilegio e influencia que cada una tiene en su entorno, para desde ahí inspirar. El liderazgo femenino es lo que va a cambiar al mundo. Estar juntas es fundamental.

Deseo que tu voz no se acalle. Que sigas cantando, inspirando, compartiendo eso que tienes que decir. Eso que tienes que hacer. Impulsándote a ti, a otras, a las que están contigo y a las que vienen. Tu voz nos hace más fuertes a todas. Esa voz que puede narrar las heridas, los triunfos, elevar nuevas ideas, confortar y transformar. Que sale de lo privado y conquista lo público.

Etiqueta a aquellas mujeres que son tu tribu, que te inspiran, y cuya voz te hace más fuerte. Hónralas y hónrate. En la foto, con mi madre y mi abuela Lola.

Image module
Suscríbete y recibe videos gratuitos
Certificación internacional
Image
Conviértete en un maestro de LK Movimiento Inteligente
Comments
Lea Kaufman

Suscríbete y recibe una VideoClase gratis cada viernes!
Deja un comentario