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Por qué el estrés es bueno para ti (sólo un poco)

La presión convierte al carbón en diamante

Actualmente oímos la palabra estrés todo el tiempo. El «estoy estresado» parece ser el mantra de nuestra época. Y el estrés el gran culpable de todo lo que nos pasa.

Y de repente científicos de la Universidad de Berkeley nos dicen que un poco de estrés es bueno para tu cerebro, y que, de hecho, el estrés (controlado) puede ayudarte a desarrollar más de tu potencial, creando nuevas neuronas.

Así que vale la pena mirar con más atención este fenómeno que nos es tan cercano, entenderlo y ver cómo podemos sacar provecho de situaciones «estresantes».

El estrés es un hecho biológico. Es la respuesta del cuerpo a situaciones demandantes. ¿Qué quiere decir esto? Que cuando hay una exigencia, ya sea externa o interna, nuestro cuerpo reacciona, responde. El rango de esas respuestas, la manera en la cual manejamos la demanda, es lo que llamamos estrés.

Seguro ya lo sabes, porque lo has experimentado. Pero, ¿sabías que hay un estrés bueno y un estrés malo? ¿Un estrés que te enferma y un estrés que te impulsa?

El estrés malo

El estrés malo, o distress como lo llaman los científicos, aparece cuando sentimos que
no tenemos los recursos para reaccionar ante esa demanda, y entonces el organismo se
tensa, desgasta y muchas veces, se enferma. Este estrés sostenido puede provocar que
el sistema colapse, y es del que hablamos habitualmente, el que nos hace sentir mal.

El estrés bueno

El eustrés, o estrés bueno, hace que reaccionemos de manera de manera adecuada ante
una situación, con respuestas eficientes, e incluso hace que podamos disfrutar el reto.
Nos pone creativos y hace que desarrollemos recursos que no potenciaríamos de otro
modo. Ante una situación demandante, nos pone atentos y nos permite crecer y
sentirnos poderosos. Es el que hace que te sientas vivo, despierto y potente.

Como ves, las consecuencias que el estrés tenga para ti mucho dependen de tu actitud y tus recursos. De hecho, sin algo de «estrés», no avanzaríamos ante los desafíos.

El estrés malo nos desgasta y enferma, el estrés bueno nos motiva e impulsa a hacer cosas nuevas. Por eso es súper importante aprender a reconocerlos y desarrollar recursos para, ante las circunstancias externas, responder de la manera más saludable.

Hace mucho que los científicos saben de la existencia de un estrés bueno y otro malo, pero esta investigación aporta algo nuevo, como lo señala Alice Walton en su artículo en Forbes:

«Las investigaciones previas han señalado los beneficios del estrés bueno, pero este nuevo estudio resalta la existencia de un mecanismo que, bajo cierta cadena de eventos, dispara el nacimiento de neuronas bebés.»

WOW, ¿no es acaso esa una buena noticia?

Ante los retos, nacen nuevas neuronas, ¡que significa nuevos recursos y potenciales que se desarrollan!

No podemos controlar los eventos externos que nos estresan, pero sí podemos controlar nuestra reacción, ¡para usar esos eventos a nuestro favor y generar nuevas neuronas!

Si manejamos bien el estrés, podemos acrecentar nuestras capacidades, habilidades y desarrollar más autoconfianza. Por eso, muchas veces, ante una situación de estrés, no queremos necesariamente «relajarnos», en el sentido de sentarnos y no accionar, sino accionar de una manera eficiente, tranquila y eficiente, para poder resolver de la mejor manera, y, lo más importante, usar ese reto para desarrollarnos aún más.

Aquí te comparto algunos consejos para convertir el estrés en un impulso de crecimiento (personal y neurológico!):

Ajusta la percepción de peligro

¿Te ha pasado que temes una situación y finalmente todo se resuelve, o las consecuencias no son tan tremendas como creías? Estoy segura que sí. Por eso es muy importante siempre poner las cosas en perspectiva y darle el real peso. Muchas veces sobre-reaccionamos a los eventos externos. Pon las cosas en su lugar. En una situación dada, pregúntate: ¿qué es lo peor que podría pasar? ¿Cuál es la posibilidad real de que eso pase? ¿Qué de eso está realmente en tus manos? Confía en que si se te presenta el reto, lo puedes superar.

Haz un plan de acción: cómo usar tus recursos y/o cómo generarlos

Si tienes que realizar una cierta actividad, o resolver una situación y el estrés «malo» aparece, es porque no te sientes capaz de librarla. Entonces haz lo siguiente: escribe una lista de los recursos (conocimiento, actitudes, relaciones, cosas) que necesitas para caminar hacia la solución. Haz esa lista realista, concreta y práctica. Y luego analiza: ¿con cuáles de esos recursos cuentas? ¿Cómo puedes suplir los que no tienes? ¿Cómo puedes desarrollar o quién te puede brindar los recursos que necesitas? Escribe tu plan de acción y llévalo a cabo.

Busca un entorno que te de apoyo, no más estrés

Para enfrentar desafíos de manera exitosa el entorno es fundamental. Rodéate de personas que crean en ti y te den su apoyo. Cuando te sientas desanimado busca la compañía de quienes saben reconocen tus capacidades y te den su soporte.

Elimina las tensiones de tu cuerpo

Reconocemos el estrés a través de las sensaciones. Sabemos que estamos estresados cuando apretamos los músculos, tenemos dolores o molestias, o la respiración no es fluida. Si no permitimos que el estrés se instale como tensiones corporales constantes, tenemos muchas más posibilidades de convertir cualquier situación en una instancia de crecimiento. Pero si estamos sumamente tensos, o con dolores o molestias, eso afecta también nuestros pensamientos y emociones.

Acá te dejo un video para que armonices una de las zonas en dónde más acumulamos estrés: el cuello. Con esta videoClase vas a poder rápidamente descansar el cuello, eliminar molestias y dolores, pero no para «relajarte» e irte a dormir, sino para estar listo para la acción y cumplir tus retos!

Y cuéntame aquí abajo cuál es tu experiencia. ¿Qué situación de estrés estás atravesando ahora mismo? ¿Cómo puedes aplicar estos consejos? Te leo.

Usa este link y envíale este video a un amigo, ¡te lo va a agradecer!.

Comments
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Lea Kaufman

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Hay 11 comments en esta página
  1. ediht sanchez
    octubre 31, 2014, 7:41 am

    Gracias Lea por enviarme tus videos , sosmuy generosa y me ayudan día a día a mejorar mi vida.

  2. Patricia Gabriela Eng Sanchez
    octubre 21, 2014, 8:24 pm

    Gracias por compartir, excelente ejercicio me ayuda bastante DIOS TE BENDICE

  3. cristina
    octubre 21, 2014, 7:02 am

    alivia mucho la tensión y aumenta el rango de movilidad del cuello hacia los lados. Gracias!

  4. octubre 19, 2014, 2:14 pm

    Gracias Lea !!! Pude relajar el cuello.Mucho éxito con tu libro espero llegue pronto a mi pais!.!. Cariños.

  5. MILENA CHAVES
    octubre 18, 2014, 4:27 pm

    Excente ejercicio, realmente deste cios mucho la zona del cuello. Gracias por compartir

  6. eli
    octubre 18, 2014, 1:11 am

    buen video gracias

  7. martha
    octubre 17, 2014, 7:45 pm

    Lea, yo tambien te mando muchos besos, y abrazos , y a tu equipo, gracias por esta explicacion , que me confunde, porque todo lo relacionado con el estres no es bueno, ahora lo siento de otra forma, y voy a
    tratar de sentirlo como nos estas orientando, muchos saludos a todos, que DIOS los cuide
    martha

  8. Mercedes Pupilli
    octubre 17, 2014, 5:54 pm

    Excelente ,como siempre.Mi agradecimiento ante todo lo bueno que recibo!!!

  9. Olga
    octubre 17, 2014, 3:18 pm

    Buenísimo!!!! me encantó, ya que desde hace un mes aprox. tengo un dolor en el cuello y creo que éste ejercicio me lo va a quitar.
    Gracias Lea
    Un abrazo,

  10. Maria Cecilia
    octubre 17, 2014, 11:27 am

    muy bueno !!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Me super ayudó para relajar.
    Besos
    Cecilia

  11. Isabel Tenorio
    octubre 17, 2014, 9:13 am

    Gracias Lea por tus consejos!!
    Como tu dices, hoy en día pasamos mucho tiempo frente al computador y
    no hacemos pausas activas!! Este ejercicio me parece extraordinario para
    utilizarlo como parte de la pausa activa cuando se está trabajando con el
    computador.
    Un abrazo,
    Isabel